miércoles, 6 de abril de 2011

Está bien. Vos creciste, yo crecí. Las dos nos hicimos más maduras y más boludas a la vez.
O sea, en español: cambiamos. Nadie dice que alguna haya cambiado para bien o para mal. Simplemente cambiamos. Hay tantas cosas que uno siempre quiere cambiar... y cuando esos cambios llegan, le dan un giro a tu vida y a la de la gente que te ama. Por eso, OJO. No digo que esté mal que hayas cambiado. Solo que al hacerlo, perdiste eso que te hacía importante para mí. Y si hay algo que me duele, es que ya está dejando de doler...

viernes, 1 de abril de 2011

So much for my happy ending

Me di cuenta que después de el me gustaron varios, pero nunca deje de pensarlo a él. Sí, chicas, a todas les dije que ya no me importaba y que no tenía sentido que me lo siguieran nombrando. Lo cierto es que jamás lo deje de pensar, y que cada vez que me habla o me lo nombran se me sigue acelerando el corazón. Quizás ya no tengo las mismas manías que antes, como revisar face, hablarle cada cinco minutos, preguntarle cosas todo el tiempo, pero sin duda me habla y muero. Así que me doy cuenta de tres cosas.
1) Me miento demasiado a mi misma. Me trato de convencer de cosas que en el fondo, estoy segurísima de que no son así. Intento jurarme que ya no me importa, mientras se que voy a desesperarme en el segundo que lo vea.
2)Me gusta sufrir, es así. Supongo que todos (más que nada todas) tenemos nuestro costado masoquista (bueno quizás tenemos el costado, el frente y la parte de atrás, pero eso no cuenta). A ver, tampoco es que me corto las venas, pero escucho esa cancion, que me hace acordar a una situación, que me cuenta detalladamente que mierda estoy sintiendo o que me promete el final feliz que sólo voy a tener en sueños. Me acuesto a pensar: quién se acuesta a pensar cosas que sabe que le hacen mal? Sí, muy bien, sólo yo. Siento que si tengo las cosas claras, voy a encontrar la solución sin ayuda de nada ni nadie, y mágicamente me olvido o lo tengo a mis pies.
3)Soy una copia trucha de lo que me gustaría ser. O sea, tengo un ideal de mí misma, y lo intento copiar. Generalmente sale una boluda que se pisa, se miente, se critica y ama a esa personita especial más que a sí misma. Hola, que tal? esa soy yo.
Lo importante es que sé que tengo más posibilidades de escalar el everest en cinco minutos que de que algún día me vea como algo más, pero así y todo amo imaginar...
Jamás dije tantas verdades en tan poco tiempo, jamás puse las cosas tan claras como en esta entrada, jamás creí que iba a aceptar las cosas como son.
Es así: no le importo (para más información, ver la primera entrada) y yo soy una boluda.
Dejénme pensar en el, pero también permítanme mentirme de a ratos, decirme que no me interesa, que ya otro borró todo el lugar que ocupaba en mi cabeza. Quizás tenga a algún otro chico merodeando por ahí, pero hay alguien que siempre va a estar ahí para complicarme las cosas. Y es tan bienvenido...